Reemplazos Articulares

1.- ¿Qué es la cirugía de reemplazo articular?
La cirugía de reemplazo articular, o artroplastia, es un procedimiento en el que se saca la articulación dañada y se pone una articulación artificial en su lugar. Una articulación es el lugar donde se unen dos o más huesos, como la rodilla, la cadera o el hombro. Por lo general, un cirujano ortopedista es quien realiza la cirugía. A veces el cirujano no saca toda la articulación, sino que reemplaza o repara sólo las partes dañadas.
El médico podría recomendarle el reemplazo articular para mejorar su calidad de vida. La cirugía de reemplazo articular puede aliviar el dolor y ayudarle a moverse con más facilidad y sentirse mejor. Las caderas y las rodillas son las articulaciones que con mayor frecuencia se reemplazan. Otras articulaciones que se pueden reemplazar son los hombros, las articulaciones de los dedos, los tobillos y los codos.
2.- ¿Qué puede pasarle a las articulaciones?
Las articulaciones pueden sufrir daño debido a la artritis y otras enfermedades, las lesiones u otras causas. Las articulaciones se pueden desgastar a causa de la artritis o simplemente con el paso de los años. Este desgaste puede causar dolor, rigidez e hinchazón. Los huesos están vivos y necesitan sangre para crecer, sanar y mantenerse fuertes. Las enfermedades o lesiones en las articulaciones pueden disminuir el flujo sanguíneo, lo que puede ser causa de otras complicaciones.
3.- ¿Cómo es la articulación artificial?
La articulación artificial, que recibe el nombre técnico de prótesis, puede estar hecha de plástico, de metal o de ambos. Puede fijarse con cemento o sin cemento de manera que el hueso pueda crecer dentro de la prótesis. También se pueden combinar ambos métodos para mantener la articulación en su lugar.
Las articulaciones que son fijadas con cemento se usan con mayor frecuencia en personas de edad avanzada que son sedentarias o en personas con huesos “débiles”. El cemento fija la articulación artificial al hueso. Las articulaciones sin cemento se recomiendan para las personas jóvenes activas y para personas con huesos sanos. Éstas pueden tardar más en sanar debido al tiempo que le toma al hueso crecer y fijarse a la prótesis.
Las articulaciones artificiales por lo general duran entre 10 y 15 años. Por esto, los pacientes jóvenes podrían tener que cambiar la articulación artificial más de una vez.
4.- ¿Se somete mucha gente a la cirugía de reemplazo articular?
Cada día la cirugía de reemplazo articular es más común. Anualmente, más de un millón de personas en los Estados Unidos se someten a una cirugía de reemplazo de cadera o de rodilla. Las investigaciones han demostrado que esta cirugía puede ayudar incluso a pacientes de edad avanzada a recuperar movilidad y a sentirse mejor.
Cualquier cirugía conlleva riesgos. Los riesgos dependerán de su estado de salud antes de la operación, el grado de intensidad de su artritis y el tipo de cirugía que se va a realizar. Muchos hospitales y médicos han estado practicando la cirugía de reemplazo articular por décadas y esta experiencia brinda mejores resultados para el paciente. Para resolver sus dudas, algunas personas le hacen sus preguntas al médico o a otras personas que han pasado por la cirugía. Es posible que un médico especializado en articulaciones lo atienda antes, durante y después de la cirugía para asegurarse que usted tenga una pronta y completa recuperación.
5.- ¿Necesito una articulación artificial?
Sólo el médico le puede decir si necesita una articulación artificial. Él evaluará la articulación por medio de una radiografía u otro tipo de imágenes de diagnóstico. Para evaluar el daño, el médico podría introducir en la articulación una videocámara insertada en un pequeño tubo que tiene una luz (artroscopio). También es posible que extraiga una pequeña muestra de tejido para examinarlo.
Luego de examinarle la articulación, el médico podría indicarle que haga ejercicio, que use andadores o bastón, fisioterapia o medicamentos y suplementos vitamínicos. Entre los medicamentos para la artritis se encuentran aquellos que reducen la inflamación. Dependiendo del tipo de artritis, el médico le podría recetar corticoesteroides o algunos otros medicamentos.
Sin embargo, todos los medicamentos tienen efectos secundarios, incluyendo la pérdida de masa en los huesos.
Si el tratamiento no funciona, el médico podría recomendarle que se someta a una osteotomía, que es una operación en la que el cirujano “alinea” la articulación. En esta operación, el cirujano corta el hueso o los huesos que rodean la articulación para mejorar la alineación. Si bien esta intervención es más simple que el reemplazo articular, la recuperación puede tardar más. Sin embargo, esta operación no es común hoy en día.
Con frecuencia, la cirugía de reemplazo articular es la solución si padece de dolor constante y no puede mover bien la articulación, por ejemplo, si tiene dificultad para caminar, subir las escaleras o bañarse.
6.- ¿Qué sucede durante la cirugía?
El personal de la sala de cirugía le dará un medicamento (anestesia) para que no sienta dolor. La anestesia puede ser regional, o sea, que adormece solamente una parte del cuerpo, o general, en cuyo caso se dormirá completamente. Después, se reemplazará la articulación dañada por una prótesis.
Todas las cirugías son diferentes. La duración de la operación dependerá de qué tan dañada esté la articulación y cómo le hagan la cirugía. La cirugía de reemplazo de cadera o rodilla toma generalmente dos horas o menos, a no ser que surjan complicaciones. Después de la cirugía, le llevarán a una sala de recuperación postoperatoria donde permanecerá de 1 a 2 horas hasta que despierte completamente o el adormecimiento haya desaparecido.
7.- ¿Qué sucede después de la cirugía?
Los pacientes que se someten a la cirugía de reemplazo de cadera o rodilla, por lo general tendrán que quedarse en el hospital por unos días. Si usted es una persona de edad avanzada o tiene alguna otra discapacidad, es posible que tenga que pasar varias semanas en un centro de cuidados intermedios antes de regresar a casa. Su equipo de médicos, junto con usted, decidirán cuánto tiempo permanecerá en el hospital.
Con frecuencia el paciente puede pararse y comenzar a caminar el mismo día de la cirugía de reemplazo de cadera o rodilla. Al principio caminará con un andador o con muletas. Es posible que sienta dolor en la articulación artificial por un tiempo porque los músculos estarán débiles por la falta de uso y porque el cuerpo estará sanándose. El dolor se puede aliviar con medicamentos y no debe durar más de unas pocas semanas o meses.
La fisioterapia puede comenzar un día después de la cirugía para recuperar la movilidad y fortalecer los músculos que rodean la articulación artificial. En el caso de la cirugía de reemplazo del hombro, usted podrá comenzar a hacer ejercicio el mismo día de la operación. El fisioterapeuta le puede enseñar ejercicios moderados que le
ayudarán a recuperar movilidad. Antes del alta, el fisioterapeuta le enseñará a usar un aparato parecido a una polea que le ayudará a doblar y extender el brazo.
8.- ¿Será exitosa mi cirugía?
El éxito de la cirugía dependerá en gran medida de lo que usted haga una vez le den el alta. Siga las recomendaciones del médico sobre la alimentación, los medicamentos y los ejercicios. Hable con su médico si tiene cualquier dolor o dificultad para moverse.
En la mayoría de los casos, la cirugía de reemplazo articular suele ser exitosa. Aun cuando surjan complicaciones, éstas por lo general se pueden tratar. Algunas posibles complicaciones son:
Infección. El área alrededor de la herida o de la articulación artificial podría infectarse. Puede que esto suceda mientras todavía esté en el hospital o cuando ya esté en casa. Incluso, puede suceder varios años más tarde. Las infecciones leves en la herida se suelen tratar con medicamentos. Las infecciones más profundas pueden necesitar de una segunda cirugía para tratar la infección o reemplazar nuevamente la articulación.
– CoágulosCuando la sangre no fluye con rapidez, se forman unos grumos sólidos llamados coágulos. Si siente dolor o tiene hinchazón en las piernas luego de la cirugía de reemplazo de cadera o de rodilla, es posible que se deba a la formación de coágulos. El médico le puede recetar medicamentos para reducir el riesgo de que se formen coágulos o recomendarle que use calcetines o botas especiales y que haga ejercicios para hacer que la sangre fluya con más rapidez. Si siente dolor o tiene enrojecimiento o hinchazón en la pierna luego de que le den el alta, comuníquese con el médico inmediatamente.
Aflojamiento. La articulación artificial podría aflojarse y causar dolor. Si hay mucho aflojamiento, podría ser necesario someterle a una segunda cirugía. Fijar la articulación artificial al hueso de manera diferente debería ayudar este problema.
Dislocación. Algunas veces, después de la cirugía de reemplazo de cadera o rodilla, la bola de la articulación artificial puede salirse de lugar. En la mayoría de los casos, se puede resolver sin cirugía. Es
posible que haya que inmovilizar la articulación con una férula por un tiempo si ocurre una dislocación.
Desgaste. Las articulaciones artificiales siempre se desgastan en alguna medida. Si se desgastan mucho, puede causar aflojamiento. Es posible que el médico tenga que volver a operar si la prótesis se afloja. Algunas veces sólo se desgasta la parte plástica y el médico sólo reemplaza esa parte en lugar de toda la articulación.
Lesiones de los nervios o los vasos sanguíneos. Es posible que los nervios que rodean la articulación sufran daño durante la cirugía, pero esto no sucede con frecuencia. Con el tiempo, la lesión mejorará y podría sanar por completo. También se pueden lastimar los vasos sanguíneos.
A medida que usted comience a mover la articulación y los músculos se fortalezcan, el dolor se aliviará y aumentarán la flexibilidad y la movilidad.
9.- ¿Qué investigaciones se están llevando a cabo?
Los estudios de las diversas formas de artritis, la razón más común para la cirugía de reemplazo articular, están ayudando a los médicos a comprender mejor estas enfermedades y desarrollar tratamientos para detener o disminuir su progresión y el daño que realizan a las articulaciones.
Los científicos están estudiando cuáles articulaciones artificiales son las que mejor ayudan a recuperar la movilidad y la flexibilidad. También están estudiando nuevos materiales para las articulaciones artificiales y otras maneras de mejorar la cirugía. Por ejemplo, los investigadores están tratando de descubrir cómo reducir la respuesta inflamatoria del cuerpo a los componentes de las articulaciones artificiales, y buscan comprender por qué algunos tipos de prótesis tienen más éxito que otras.
Otros investigadores tratan de descubrir por qué algunas personas que necesitan la cirugía deciden no someterse a ella y qué cosas pueden influir en la decisión de los pacientes de buscar tratamiento o mejorar la recuperación y el bienestar.